Descubre los mejores suplementos para adultos mayores, sus beneficios, cuándo usarlos y recomendaciones para una nutrición saludable en la tercera edad.
Los suplementos pueden convertirse en una gran ayuda para mejorar o ser apoyo en la salud de personas mayores que, sin dudas, deben utilizarse con criterio y bajo recomendación de profesionales de la salud.
Cuando pasa el tiempo, el cuerpo experimenta cambios: reducción de la masa muscular, disminución de ciertos nutrientes, aparición de enfermedades crónicas y, en algunos supuestos, la alimentación no es capaz de cubrir todas las necesidades.
Por este motivo, los suplementos nutricionales son importantes para las personas mayores y es elemental conocer qué brindan, cuándo es bueno tomarlos y qué se debe tener en cuenta antes de sumarlos al día a día.
Suplementos esenciales para adultos mayores
No todas las personas mayores requieren el mismo tipo de suplemento, sino que esto depende de la alimentación, del estado de salud en general, del ejercicio que realice, los medicamentos que tiene indicados y del chequeo médico correspondiente. De todos modos, existen suplementos para adultos mayores que se consideran esenciales o sumamente útiles en este momento vital.
Son bastantes los suplementos nutricionales más habituales. Cada uno de ellos tienen una función determinada, pues algunos contribuyen al mantenimiento de la masa muscular, otros mejoran la salud de los huesos, otros ayudan a descansar o con la función cognitiva.
Lo fundamental es comprender que los suplementos no sustituyen una buena alimentación, sino que son un apoyo y que deben considerarse cuando se necesitan de una forma real.
Qué tomar y cuándo

Conocer qué tomar y cuándo marca la diferencia en el efecto de los suplementos. Por ejemplo, la vitamina. Se recomienda tomar al mismo tiempo que la comida que contiene grasa, porque es una vitamina liposoluble y, de este modo, se absorbe de mejor manera.
Las proteínas, por su parte, generalmente se consumen luego de realizar ejercicio físico o se reparten en el día para favorecer la síntesis muscular.
El omega-3 también tiene mejor absorción con los alimentos y algunas personas prefieren tomarlo mientras almuerzan o cenan para que no existan molestias digestivas.
La creatina, en cambio, puede ser ingerida en cualquier momento, dado que lo elemental es la constancia.
El magnesio, generalmente, se toma por la noche porque con él se pretende mejorar la relajación muscular o el descanso.
Por último, la melatonina es utilizada entre media hora o una hora antes de dormir.
De todas formas, es importante mencionar que no existe un proceso universal que funcione para todas las personas de la misma manera. La mejor hora de tomar suplementos para nutrición tercera edad depende de los que se trate, de la tolerancia de la persona y de ls recomendaciones del médico o nutricionista.
Beneficios de los suplementos en la tercera edad

Los suplementos para adultos mayores pueden brindar ventajas. Una de las más importantes es contribuir a la prevención de la pérdida de masa y fuerza muscular que se asocia con la edad. Esto es sumamente importante porque el mantenimiento de la musculatura mejora los movimientos del cuerpo, disminuye el riesgo de golpes y favorece la independencia.
Los mismos también contribuyen a la buena salud de los huesos. La vitamina D, por ejemplo, tiene participación en la absorción del calcio y en el mantenimiento de los huesos fuertes, lo que es elemental para que no existan fracturas si se produce una caída.
Si la dieta no es suficiente porque la persona no tiene hambre o presenta problemas dentales, algún inconveniente para cocinar o enfermedades digestivas, algún inconveniente para cocinar o enfermedades digestivas, los suplementos son capaces de cubrir algunos vacíos nutricionales fundamentales.
Suplementos claves
Los beneficios de los suplementos siempre dependen de la evaluación de cada persona en concreto y no de recomendaciones generales.
- Proteínas: las proteínas son sumamente importantes en la tercera edad, sobre todo cuando se pierde masa muscular o cuando existe poco consumo de alimentos ricos en dicho nutriente.
Cuando la persona crece, el organismo necesita ingerir proteínas para mantener fuerza y reparar tejidos. En personas que no tienen demasiado apetito o que presentan problemas para masticar los alimentos, los batidos proteicos son una buena opción; - Vitamina D: es clave para la salud de los huesos, músculos y para la inmunidad del organismo. Algunas personas de la tercera edad tienen niveles bajos porque no se exponen al sol, sufren cambios en la piel o porque se alimentan de forma insuficiente.
La vitamina D puede ser adecuada para aquellas personas con osteoporosis o que o se mueven demasiado; - Omega 3: el omega-3 se encuentra en aceites, algunas semillas y pescados y se la relaciona con ventajas cardiovasculares y antiinflamatorias. En personas mayores, es útil para la salud del corazón, el cerebro y las articulaciones;
- Creatina: ganó interés en las personas mayores porque puede contribuir al mejoramiento de la fuerza, la potencia de los músculos y el rendimiento, sobre todo cuando se realiza actividad física. No se trata, únicamente, de un suplemento para personas jóvenes, sino que en las más grandes puede ser buena aliada para mantener la funcionalidad;
- Melatonina: se trata de una hormona que se relaciona con el sueño. Las personas mayores suelen experimentar insomnio, despertares regulares o cambios en el ritmo circadiano. La misma puede contribuir a recuperar el sueño y que el descanso sea de mejor calidad;
- Magnesio: el magnesio es parte de un montón de procesos en el cuerpo. En personas de la tercera edad puede ser indicado para disminuir los calambres, tensión en los músculos o inconvenientes para dormir.
Qué considerar antes de tomar un suplemento
Antes de adquirir cualquier tipo de suplemento, es elemental realizar una revisión de ciertos factores.
En primer lugar, se aconseja evaluar la alimentación. Si la dieta cubre las necesidades de la persona, lo más razonables es no agregar nada.
Otro punto es el estado de salud, porque algunas afecciones como la insuficiencia renal, diabetes o trastornos digestivos, entre otras, pueden afectar la recomendación.
Por otro lado, es importante tener en cuenta los medicamentos. Son muchas las personas de la tercera edad que se encuentran medicados para la presión, el colesterol, el corazón y más, y algunos suplementos pueden interferir con los mismos.
Además, es importante destacar que no todos los productos que se encuentran a la venta poseen la misma calidad, por lo que siempre conviene la elección de marcas de confianza, realizar una evaluación de la etiqueta y evitar fórmulas con ingredientes que no son necesarios.
Por último, es importante no caer en la automedicación. Si bien los suplementos nutricionales son de venta libre, la edad puede llevar a un aumento de sensibilidad a determinados compuestos y elevar el riesgo de efectos secundarios.
Los suplementos pueden ser grandes aliados cuando se utilizan con la información adecuada y la supervisión que corresponde. La clave se encuentra en la combinación de una dieta equilibrada, buenos hábitos y un seguimiento médico para cuidar de la salud.