Publicado: 23 Ene 2026 | Actualizado: 30 Jul 2026

Mitos y verdades sobre las proteínas: beneficios, fuentes y riesgos

Descubre los principales mitos y verdades sobre las proteínas, sus funciones, fuentes animales y vegetales y cuándo es necesario suplementar.

El organismo necesita ciertos nutrientes esenciales para su correcto funcionamiento.

Las proteínas son uno de esos nutrientes y, a su alrededor, existen un montón de mitos que pueden generar confusión entre los usuarios que pretenden mejorar su alimentación, lograr un aumento de masa muscular o disminuir de peso.

No son pocas las personas que tienen la creencia de que, únicamente, quienes practican deporte de manera profesional o quienes realizan ejercicio físico son quienes requieren el consumo de proteínas.

Tener conocimiento sobre qué son, cuáles son sus funciones y de qué forma incorporarlas al día a día, brinda la posibilidad de una toma de decisiones más conscientes.

Qué son las proteínas y para qué sirven

Las proteínas son macronutrientes que se forman por aminoácidos. Se encuentran en músculos, la piel, los huesos y otras zonas del organismo, además de tener participación en el proceso de producción de hormonas y anticuerpos.

Dentro de sus funciones principales, se puede mencionar a la reparación de los tejidos, el mantenimiento de los músculos y el desarrollo del sistema inmune.

El organismo requiere proteínas diariamente porque no tiene la capacidad de almacenar y reservar demasiada cantidad de aminoácidos. Por este motivo, se recomienda la distribución del consumo entre las diferentes comidas diarias en vez de consumir en una sola.

La cantidad que se necesita varía de acuerdo a distintos factores como, por ejemplo, la edad, el peso, el ejercicio físico que se realiza y el estado de salud en general. Quienes practican deportes, personas de la tercera edad y quienes viven con ciertas particularidades médicas pueden necesitar una mayor cantidad de proteínas, siempre teniendo en cuenta la recomendación médica.

Principales mitos sobre el consumo de proteínas

Desayuno saludable con proteínas

Existen ciertos mitos sobre proteínas. Algunos presentan algo de verdad y otros son completamente falsos.

Uno de los más populares es que, únicamente, los deportistas necesitan proteínas. Esto es falso, ya que todos los individuos requieren el consumo diario para mantener sus funciones vitales. Las personas que realizan actividad física de manera regular o intensa pueden necesitar más cantidad, pero no son las únicas.

Otro mito es que, a mayor cantidad de proteínas consumidas, mayor músculo se desarrolla. Esto no siempre es así. El crecimiento de los músculos depende del entrenamiento que se realice, si se descansa de manera adecuada y si la persona tiene una alimentación equilibrada. El consumo excesivo de las mismas no conlleva el aumento de la masa muscular por sí solo.

Uno de los mitos sobre proteínas más escuchados es que las dietas ricas en ellas son las que contribuyen a la pérdida de peso. Es cierto que estos nutrientes pueden generar una sensación de saciedad y permiten controlar el apetito, pero perder peso depende de otros factores como, por ejemplo, las calorías que se consumen y las que se gastan.

También es habitual que algunas personas crean que las proteínas generan daño en los riñones Lo cierto es que no existe evidencia que demuestre que consumirlas adecuadamente perjudique a la función renal. De todos modos, aquellas personas que sufre afecciones sí deben consultar al médico antes de consumirlas.

Por último, hay quienes creen que las proteínas vegetales son de baja calidad. Aunque es cierto que algunas pueden contener menor cantidad de aminoácidos esenciales, tener una alimentación variada en donde se combinen diferentes alimentos permite la obtención de nutrientes de óptima calidad.

Fuentes animales y vegetales de proteínas: cuál elegir

Proteínas vegetales de garbanzos cocidos

Los alimentos que derivan de animales y de los vegetales forman parte de una dieta saludable.

Las proteínas animales son aquellas que están presentes en la carne magra, pollo, pescado, huevos y lácteos. Por lo general, cuentan con todos los aminoácidos esenciales en una cantidad adecuada.

Las proteínas vegetales, por su parte, son aquellas que se encuentran en legumbres como las lentejas, garbanzos, frutos secos y semillas, entre otros.

Es imposible hallar una sola opción correcta. Las proteínas animales aportan nutrientes como la vitamina B12 y el hierro y, las vegetales, son las que contienen mayor cantidad de fibra y menor cantidad de grasa saturada.

Para aquellas personas que tienen una alimentación vegetariana o vegana, la combinación de distintas fuentes de proteínas en el día permite que cubran sus necesidades sin la necesidad de comer nutrientes que provengan de los animales.

Suplementos proteicos: cuándo se necesitan y cuáles son los riesgos

Los suplementos de proteína se volvieron sumamente populares durante los últimos años, pero, sin dudas, esto no significa que todas las personas necesitan de ellos.

En muchos casos, tener una alimentación equilibrada brinda las proteínas necesarias. Los suplementos pueden servir cuando es complejo llegar a esas necesidades a través de la dieta como, por ejemplo, quienes practican deporte de alto rendimiento o aquellas personas que presentan inconvenientes para alimentarse de una manera adecuada.

El consumo de suplementos de proteína sin tener necesidad de hacerlo, no brinda ventajas extras y puede representar un gasto que no se justifica.

Además, pueden presentarse algunos riesgos de suplementos proteicos porque algunos productos cuentan con endulzantes añadidos, grasas o componentes de baja calidad y, si además se consume excesivamente, pueden generar algunos desajustes en el organismo.

Antes de incorporarlas, es necesario consultar sobre los beneficios de las proteínas y, además, realizar una consulta con un nutricionista o profesional de la salud para que realicen la evaluación correspondiente y definan si es una buena idea y cuál es, en todo caso, la mejor opción.

Consejos para cubrir las necesidades de proteínas

Tener un consumo adecuado de proteínas es más simple de lo que parece.

Se recomienda incluir alguna fuente de proteínas en las comidas principales, intercalando las carnes magras, pescado, lácteos, semillas y legumbres.

Se aconseja escoger métodos de cocción saludables como horno, plancha o grill, entre otros, para evitar comer alimentos fritos.

Es importante no descuidar el resto de la alimentación. Las proteínas trabajan en conjunto con los carbohidratos, grasas saludables y vitaminas y minerales para un correcto funcionamiento del organismo.

Por último, es importante no guiarse por las redes sociales y las recomendaciones o consejos que aparecen allí. Todas las personas necesitan distintas cosas y lo que le sirve a una, puede no servirle a otra y, además, ser contraproducente de acuerdo a su situación actual o particular.

Las proteínas son imprescindibles para gozar de buena salud. Es fundamental incluirlas de manera variada y logrando un equilibrio, de acuerdo a las necesidades de cada persona.

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