La ansiedad es uno de los enemigos principales no solo durante las horas que pasas en la calle o en tu trabajo sino también cuando estás en tu casa. Puede sonar curioso o no, pero con un tensiómetro cerca que quieras conocer en cualquier momento el número de tu presión no es para nada recomendable.
Puede sonar al asunto del huevo y la gallina y qué fue primero. Pero como en otros órdenes de tu vida, con tu presión arterial es necesario que tengas un método y te guíes con calma.
Valores diferentes de presión pueden llevarte a malinterpretar señales naturales de variación en tu cuerpo. Pasar por alto índices alto puede llevarte a subestimar un incremento paulatino. En fin: la frecuencia tendrá que ver con tu situación particular.
En base a tu tratamiento sea si ya tienes uno o si quieres hacer prevención es que deberás fijar una guía de control. El tensiómetro en tu casa cobra sentido si en controles previos de rutina aparecieron cifras elevadas.
¿Qué tener en cuenta a la hora de tomarte la presión?
No hay una única de entender la presión. Así como sube y baja según el estrés que sientas, tu última comida, la exigencia física y la ingesta de bebidas, tomártela en cualquier momento te reportará diferentes valores sin ningún tipo de posibilidad de hacer un seguimiento fiable.
Así como se consideran patrones generales con indicadores más altos por la mañana que tienden a disminuir por la noche. Lo mismo que en invierno las capas de ropa hacen que la temperatura del cuerpo aumente al estar en movimiento, lo cierto es que cada persona tiene su propio ritmo. Es por eso que solo un seguimiento individual te permitirá tener certeza de cuál es el camino a seguir.
Desde ya que hay factores de riesgo que predisponen a la hipertensión como el sedentarismo, la diabetes y otros antecedentes familiares. Pero una medición alta por sí sola no es sinónimo de tenerla. Por eso es necesario tener una secuencia de varias mediciones en continuado con parámetros conocidos que permitan hacer una lectura precisa.
¿Qué recomendaciones se consideran para tomarse la presión domiciliaria?

Conocida como AMPA, la automedición domiciliaria se pensó para aplicarse en un período breve. Una semana sirve como muestra para que la presión sea tomada dos veces durante la mañana y otras dos veces por la noche, antes de la cena.
En ese marco, se recomienda dejar de lado las mediciones del primer día en que se inicie el control. Luego, de las cifras del segundo al séptimo día, se recomienda obtener un promedio y compartir ese dato con el médico de cabecera.
Esta frecuencia semanal debe ser reiterada ante un ajuste en la medicación o en un cambio en las dosis previstas. Por eso se debe reevaluar el AMPA cada dos a cuatro semanas luego de hecha la modificación hasta encontrar un número estable de presión. Para el caso que la presión ya esté controlada y regulada que la tomes una o dos veces por semana en el mismo momento del día es suficiente.
¿Por qué necesitas tomarte la presión con calma?

En una era donde si algo que sobra es información no siempre tener más datos y conocimiento significa actuar mejor. Con asuntos médicos es igual: si ya tienes un tratamiento y un plan de control de presión establecido, tener las cifras diarias de tu presión no cambia nada. Al contrario: puede generarte más inquietudes e influir a que tomes decisiones apresuradas como abandonar un tratamiento por sentirte frustrado.
Hay estudios científicos que demuestran que, en pacientes con la presión ya controlada, la medición frecuente puede generar “falsos positivos”. Un número que sea alto puede generar alerta pero no representa de por si una variación real de los factores de riesgo de una persona. Si se sostiene a lo largo de los meses sí puede generar un aumento real que no sea una fluctuación propia de los cambios en el cuerpo.
En cualquier de los casos no debes dejar de lado las consultas clínicas necesarias para mantener a raya la condición de hipertenso. Esto es clave para acompañar y reducir la propensión al riesgo de infartos o accidentes cerebro vasculares en base a factores preexistentes.
¿Cuándo si o si necesitas tomarte la presión?
Si bien silenciosa, antes que sea tarde puede haber síntomas o indicios que demuestren que algo no anda bien. Es allí que tu presión arterial puede estar desmadrándose y no debes esperar a cumplir a rajatabla tu calendario de medición si tienes algunas de estas situaciones. Dolor de cabeza intenso, visión borrosa o dificultad para respirar son señales de alerta claras.
Procura tomarte la presión sentada, con la espalda apoyada y luego de cinco minutos de reposo. No lo hagas de forma impulsiva y mantente en silencio mientras lo haces
Que sea siempre a la misma hora del día y en el mismo brazo.
También evita consumir café, tabaco y haber hecho actividad física por lo menos treinta minutos antes de realizar tu monitoreo arterial.
¿Qué más necesitas saber sobre hipertensión?
Cada persona es única. Así como las historias clínicas permiten indagar en los hábitos y hacer un seguimiento de cada paciente, que tengas al día tus controles en la visita médica regular es fundamental.
Si bien no hay una única forma de atacar la hipertensión sino tienes antecedentes en tu familia bastara que realices un control médico de rutina. En tanto que ante un cambio de condición luego de un monitoreo más preciso podrás volver a un esquema más extendido en el año.
La salud cardiovascular es uno de los pilares para que puedas mantenerte activo para hacer todas tus actividades sin sentirte molesto o fatigado. Para cuidarla, ocuparte de la hipertensión es clave con tratamientos que incluyan medicaciones cruzadas para mejorar no solo la circulación de tu sangre sino también tu estado de ánimo.
Más allá de saber si fue primero el huevo o la gallina, necesitas estar seguro que antes de ver los números de tu presión arterial te sientes tranquilo y sin nervios.